Reclamar por una negligencia médica

Negligencias médicas, errores de diagnóstico y mala praxis sanitaria

Negligencias médicas: conoce tus derechos y las vías de reclamación

Una negligencia médica puede tener consecuencias muy graves para la salud, la vida cotidiana y la economía familiar. Errores de diagnóstico, retrasos injustificados en la realización de pruebas, intervenciones mal ejecutadas, falta de información sobre las posibles consecuencias de un tratamiento, seguimientos inadecuados o altas prematuras pueden causar daños que no siempre deben ser asumidos por la persona afectada.

No todo resultado adverso es una negligencia, pero algunos daños pueden reclamarse

La medicina no siempre puede garantizar un resultado concreto y no se puede exigir a los profesionales sanitarios el éxito en cualquier circunstancia. Sin embargo, sí deben actuar de acuerdo con los estándares exigibles de diligencia, información, diagnóstico, seguimiento y tratamiento.

Cuando estos estándares no se respetan y ello provoca un daño, podemos encontrarnos ante un caso de negligencia médica o mala praxis sanitaria. Puede existir responsabilidad, por ejemplo, cuando el perjuicio deriva de una actuación incorrecta, una omisión, un retraso injustificado o una información insuficiente a la persona paciente.

Para valorarlo, es necesario analizar cada situación con rigor: revisar la historia clínica, evaluar las circunstancias del caso y, cuando sea necesario, contar con apoyo pericial médico.

Cada caso debe estudiarse de manera individualizada

En Col·lectiu Ronda analizamos tu caso, revisamos la documentación médica y valoramos si existe base para presentar una reclamación. Cuando existe responsabilidad del centro sanitario, del servicio médico, de la aseguradora o de la Administración, te acompañamos durante todo el procedimiento para reclamar la indemnización que pueda corresponderte.

¿Crees que has sufrido una negligencia médica? Déjanos analizar tu caso

No te quedes con dudas sobre tu caso. Solicita una primera valoración y estudiaremos si existe base para reclamar por una actuación médica incorrecta.

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¿Cuándo puede existir una negligencia médica y qué conceptos se pueden reclamar?

¿Qué es una negligencia médica?

Hablamos de una posible negligencia médica cuando una actuación sanitaria no se ajusta a los estándares profesionales exigibles y, como consecuencia, provoca un daño a la persona paciente.

Esta situación puede producirse en hospitales públicos o privados, centros de atención primaria, consultas especializadas, servicios de urgencias, centros de salud mental, residencias o cualquier otro servicio sanitario.

Para que una reclamación pueda prosperar, habitualmente deben acreditarse tres elementos:

  1. Una actuación incorrecta o insuficiente
    Puede consistir en un error de diagnóstico, un retraso injustificado, una intervención mal ejecutada, la falta de las pruebas necesarias, una omisión en el seguimiento o una información insuficiente sobre el tratamiento, sus riesgos o las alternativas disponibles.
     
  2. Un daño real y acreditable
    El daño puede consistir en secuelas físicas o psicológicas, un empeoramiento del estado de salud, la pérdida de una oportunidad terapéutica, la necesidad de someterse a nuevas intervenciones, una incapacidad laboral o, en los casos más graves, el fallecimiento.
     
  3. Relación entre la actuación sanitaria y el daño sufrido
    Debe poder vincularse el perjuicio con la actuación o la omisión de los profesionales o del centro sanitario. Esta relación de causalidad es uno de los elementos centrales de cualquier reclamación y requiere un análisis detallado de la historia clínica y apoyo pericial médico

Situaciones que pueden dar lugar a una reclamación por negligencia médica

  • Errores o retrasos en el diagnóstico
    Un diagnóstico tardío puede limitar las opciones de tratamiento o empeorar el pronóstico. Deben valorarse especialmente los casos en los que no se solicitaron las pruebas indicadas, no se interpretaron correctamente los síntomas o no se derivó a la persona paciente al especialista correspondiente.
     
  • Errores en intervenciones quirúrgicas
    Pueden analizarse los daños derivados de intervenciones mal ejecutadas, lesiones producidas durante la operación, complicaciones que podrían haberse evitado, falta de control postoperatorio o información insuficiente sobre los riesgos de la intervención.
     
  • Altas médicas prematuras o seguimiento insuficiente
    Un alta prematura o la falta de seguimiento después de una intervención, un ingreso o un problema grave de salud puede comportar riesgos importantes. Cuando esta falta de control provoca un daño, puede existir responsabilidad sanitaria.
     
  • Infecciones hospitalarias o complicaciones evitables
    No todas las infecciones adquiridas en un centro sanitario ni todas las complicaciones médicas pueden ser objeto de reclamación. Sin embargo, debe estudiarse si se aplicaron adecuadamente los protocolos de prevención, diagnóstico, control y tratamiento.
     
  • Falta de consentimiento informado
    El paciente tiene derecho a recibir información clara y suficiente antes de someterse a una intervención o tratamiento. Cuando no se informa adecuadamente sobre los riesgos, las alternativas o las consecuencias previsibles, puede existir responsabilidad, especialmente si el riesgo no comunicado acaba materializándose.
     
  • Errores de medicación o tratamiento
    La prescripción incorrecta de medicamentos, las dosis inadecuadas, las interacciones no valoradas o los errores en la administración de un tratamiento pueden causar daños que deben analizarse.
     
  • Negligencias durante el embarazo, el parto o la atención neonatal
    Los errores en el seguimiento del embarazo, la atención al parto, la respuesta ante signos de sufrimiento fetal o el control neonatal pueden tener consecuencias graves tanto para la madre como para el bebé. 

¿Qué podemos reclamar?

Cuando una actuación sanitaria incorrecta provoca un daño, las consecuencias suelen ir mucho más allá de la lesión o de las secuelas médicas. Pueden afectar a la salud, al trabajo, a la autonomía, a la vida familiar y a la forma de afrontar el día a día.

En estos casos, puede reclamarse una indemnización por los daños y perjuicios sufridos. La cuantía dependerá de las circunstancias concretas: la gravedad del daño, las secuelas, el tiempo de recuperación, el impacto laboral y las consecuencias personales y familiares.

Entre otros conceptos, pueden reclamarse:

  • Las lesiones físicas y las secuelas permanentes.
  • El daño psicológico o emocional que pueda acreditarse.
  • Los días de hospitalización, tratamiento, recuperación o incapacidad temporal.
  • La pérdida de calidad de vida y de autonomía personal.
  • Los gastos médicos, farmacéuticos, de rehabilitación o de otros tratamientos necesarios.
  • La necesidad de ayuda de terceras personas para realizar las actividades cotidianas.
  • Las adaptaciones de la vivienda, las ayudas técnicas u otros gastos derivados de las secuelas.
  • La pérdida de ingresos o la afectación de la capacidad para trabajar.
  • El daño moral derivado del sufrimiento, la incertidumbre o la alteración del proyecto de vida.
  • En caso de fallecimiento, la indemnización que pueda corresponder a los familiares perjudicados.

No hay dos casos iguales. No es lo mismo afrontar un retraso en el diagnóstico que convivir con las secuelas de una intervención, descubrir que no se recibió información suficiente antes de un tratamiento o perder a una persona querida como consecuencia de una posible mala praxis.

Por ello, cada situación debe analizarse de manera individualizada y deben valorarse con rigor todos los daños producidos y las consecuencias que puedan tener en el futuro.
 

Cuéntanos tu caso y valoraremos qué opciones tienes para reclamar.

No todas las complicaciones médicas pueden dar lugar a una reclamación. Pero si el daño podía haberse evitado, la atención no fue la adecuada o no recibiste la información necesaria, es importante saber si tienes derecho a reclamar.

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Sanidad pública o sanidad privada: vías de reclamación diferentes

Cuando un tratamiento o una intervención ha tenido consecuencias inesperadas que pueden haber sido graves, es normal tener dudas sobre qué ha ocurrido, quién puede ser responsable y qué opciones tenemos a nuestro alcance. No es necesario que lo tengas todo claro desde el primer momento: te ayudamos a entender la situación y a identificar la vía más adecuada para defender tus derechos.

Negligencias en la sanidad pública

Cuando la asistencia se ha prestado en un hospital público, un centro de atención primaria, un servicio público de urgencias o un centro integrado en el sistema público de salud, habitualmente la reclamación se plantea ante la Administración sanitaria correspondiente mediante una reclamación de responsabilidad patrimonial.

En estos casos, los plazos son especialmente importantes. Con carácter general, el plazo para reclamar es de un año, pero el momento a partir del cual empieza a contar puede variar según las circunstancias: si se trata de un hecho puntual, de un proceso asistencial continuado, de un periodo de curación o de la determinación definitiva de las secuelas.

Por ello, es importante estudiar el caso lo antes posible y no dejar pasar el tiempo sin valorar las opciones disponibles.

Negligencias en la sanidad privada

Cuando la asistencia se ha recibido en una clínica privada, una consulta particular, una mutua, una aseguradora médica u otro centro privado, la reclamación puede dirigirse, según las circunstancias, contra el profesional, el centro, la compañía aseguradora o varias personas o entidades responsables.

Cada caso puede ser diferente. Es necesario analizar qué se contrató, qué información se facilitó, qué profesionales intervinieron, qué seguros existían y si hay más de un posible responsable.

Centros concertados o derivaciones

En ocasiones, la asistencia se presta en un centro privado o concertado por derivación del sistema público de salud. En estos casos, puede resultar difícil saber contra quién debe dirigirse la reclamación.

Esta complejidad no debe recaer sobre la persona afectada ni convertirse en un obstáculo insalvable para ejercer nuestros derechos. Revisamos quién prestó la asistencia, bajo qué régimen se hizo y qué vía puede ser más adecuada para reclamar.

¿Qué documentación necesitamos?

Sabemos que, después de una situación de salud complicada, reunir documentos puede resultar pesado o difícil. No es necesario que lo tengas todo desde el primer día. Con la información disponible podemos hacer una primera valoración e indicarte qué documentación conviene solicitar o completar.

Cuanta más información podamos revisar, mejor podremos entender qué ha ocurrido y valorar si existe base para iniciar una reclamación.

Documentación médica
  • Historia clínica completa.
  • Informes de urgencias.
  • Informes de alta hospitalaria.
  • Informes de consultas externas o especialistas.
  • Resultados de pruebas diagnósticas.
  • Imágenes médicas: radiografías, TAC, resonancias, ecografías u otras pruebas.
  • Hoja quirúrgica e informe de anestesia, si hubo intervención.
  • Consentimientos informados firmados.
  • Prescripciones, recetas y pauta de medicación.
  • Informes de rehabilitación, psicología o tratamientos posteriores.
Documentación económica y laboral
  • Partes de baja médica.
  • Resoluciones de incapacidad temporal o permanente, si las hubiera.
  • Nóminas o justificantes de ingresos.
  • Facturas médicas, farmacéuticas o de rehabilitación.
  • Gastos de desplazamiento, cuidados, adaptaciones o asistencia.
  • Cualquier documento que acredite pérdidas económicas.
Otras pruebas útiles
  • Partes de baja médica.
  • Resoluciones de incapacidad temporal o permanente, si las hubiera.
  • Nóminas o justificantes de ingresos.
  • Facturas médicas, farmacéuticas o de rehabilitación.
  • Gastos de desplazamiento, cuidados, adaptaciones o asistencia.
  • Cualquier documento que acredite pérdidas económicas.

Si todavía no tienes la historia clínica u otros informes, te explicaremos cómo solicitarlos y qué documentación puede ser relevante en tu caso.

¿Cómo trabajamos la reclamación?

1. Escuchamos tu caso y hacemos una primera valoración

El primer paso es entender qué ha ocurrido. Escuchamos tu relato, identificamos los momentos clave de la asistencia sanitaria y revisamos la documentación inicial que tengas disponible.

El objetivo es valorar si existen indicios de una posible mala praxis y explicarte, de forma clara, qué opciones puede haber.

2. Recopilamos y revisamos la documentación médica

La historia clínica es una pieza esencial para reconstruir la atención recibida. Analizamos informes, pruebas, consentimientos, evolución médica y secuencia asistencial para detectar posibles errores, omisiones o contradicciones.

3. Valoramos el caso desde el punto de vista jurídico y médico

Cuando es necesario, combinamos el análisis jurídico con el apoyo de profesionales periciales médicos. Esto permite valorar si la actuación sanitaria se ajustó a los estándares exigibles y si puede existir una relación entre dicha actuación y el daño sufrido.

4. Analizamos todos los daños y consecuencias

No nos limitamos a valorar la lesión inicial. También analizamos las secuelas, el tiempo de recuperación, la afectación laboral, los gastos, la pérdida de autonomía, el daño moral y el impacto que la situación ha tenido en tu vida y en tu entorno familiar.

5. Preparamos la reclamación por la vía adecuada

Según si el caso afecta a la sanidad pública, privada o concertada, preparamos la reclamación ante la Administración, el centro sanitario, la compañía aseguradora o las personas responsables.

6. Continuamos por la vía judicial cuando sea necesario

Si no se obtiene una respuesta satisfactoria y el caso es viable, podemos continuar la reclamación por la vía judicial. Te explicamos con transparencia los pasos que deben seguirse, los riesgos, los plazos y las posibilidades reales del procedimiento.

¿Cómo te acompañamos en Col·lectiu Ronda?

Una reclamación por una posible negligencia médica no es solo una cuestión de documentos, plazos e indemnizaciones. A menudo llega después de un proceso difícil, acompañado de preocupación, dolor, incertidumbre o de la sensación de no haber sido escuchado.

Somos una cooperativa jurídica con experiencia en reclamaciones de daños, responsabilidad sanitaria, incapacidades, accidentes, secuelas y defensa de los derechos de las personas afectadas.

Por ello, trabajamos con un compromiso claro:

  • Estudiar la viabilidad del caso antes de iniciar actuaciones innecesarias.
  • Explicarte con claridad las opciones, los plazos, los riesgos y los costes.
  • Analizar la documentación médica con rigor y criterio técnico.
  • Coordinar la dimensión jurídica, médica, laboral y de Seguridad Social cuando el daño afecta a la capacidad para trabajar.
  • Reclamar la indemnización que pueda corresponder, sin perder de vista todas las consecuencias personales del caso.
  • Acompañarte durante todo el proceso con información clara, accesible y comprensible.

No todas las complicaciones médicas pueden dar lugar a una reclamación. Pero si el daño podía haberse evitado, la atención no fue la adecuada o no recibiste la información necesaria, tienes derecho a entender qué ha ocurrido y a valorar, con toda la información necesaria, si puedes reclamar.

Reclama por una negligencia médica con asesoramiento especializado.

Si crees que tú o una persona cercana habéis sufrido un daño debido a una actuación médica incorrecta, no dejes pasar el tiempo. Revisar cuanto antes la documentación es esencial para preservar las pruebas, controlar los plazos y valorar si la reclamación es viable.

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PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE NEGLIGENCIAS MÉDICAS

¿Qué plazo tengo para reclamar una posible negligencia médica?

Depende de la vía de reclamación y del tipo de centro en el que recibiste la asistencia.

En el ámbito de la sanidad pública, el plazo general para reclamar es de un año. Cuando existen daños físicos o psicológicos, este plazo no siempre comienza a contar desde el día de la actuación médica, sino que puede iniciarse cuando se ha producido la curación o se conoce el alcance definitivo de las secuelas.

En la sanidad privada, el plazo puede variar según las circunstancias del caso, la relación con el centro o el profesional responsable y la vía jurídica aplicable.

Por ello, es importante consultar el caso lo antes posible, especialmente si todavía estás en proceso de recuperación o si las secuelas se han manifestado posteriormente.

¿Necesito un informe pericial médico?

Sí, el informe pericial puede ser determinante para acreditar que la actuación médica no fue correcta y que existe una relación entre dicha actuación y el daño sufrido. Antes de encargarlo, es recomendable realizar una primera valoración jurídica y documental.

¿Puedo reclamar si firmé el consentimiento informado?

Sí. Firmar un consentimiento informado no impide reclamar si existe mala praxis, la información fue insuficiente, no se explicó adecuadamente un riesgo o la actuación no se ajustó a la práctica médica exigible. Es necesario analizar el contenido del documento y las circunstancias del caso.

¿Qué ocurre si no tengo toda la documentación médica?

Podemos orientarte sobre cómo solicitar la historia clínica y la documentación necesaria. El paciente tiene derecho a acceder a su documentación clínica, y esta información es fundamental para valorar la viabilidad de una posible reclamación.

¿Todo error o complicación médica da derecho a una indemnización?

No necesariamente. La medicina no siempre puede garantizar un resultado concreto y una complicación, por sí sola, no implica que haya existido una actuación negligente.

Para que una reclamación pueda prosperar, habitualmente es necesario acreditar que se ha producido un daño real y que este es consecuencia de una actuación médica incorrecta, insuficiente o contraria a la práctica profesional exigible en ese caso.

Esto puede incluir, por ejemplo, errores de diagnóstico, retrasos injustificados, falta de pruebas o de seguimiento, intervenciones mal ejecutadas o información insuficiente sobre los riesgos y las alternativas de un tratamiento.

Cada situación debe analizarse de manera individualizada, revisando la historia clínica, las circunstancias de la asistencia y la relación entre la actuación sanitaria y el daño sufrido.

¿Puedo reclamar por la muerte de un familiar?

Sí. Cuando un fallecimiento puede estar relacionado con una negligencia médica, los familiares perjudicados pueden reclamar. En estos casos, es especialmente importante obtener la historia clínica completa y valorar la relación entre la asistencia prestada y el resultado producido.

¿Cuánto puede durar el proceso de reclamación?

Depende de la complejidad médica, la vía de reclamación, la necesidad de un informe pericial y la respuesta del centro, la aseguradora o la Administración. Desde el primer momento te explicaremos los pasos previsibles y los posibles escenarios.